Sor María Jesús de Ágreda (1603-1665) vivió toda su vida en España, proveniente de una familia profundamente religiosa. A los dieciséis años, decidió junto a sus padres y hermana abandonar el mundo secular y abrazar la vida religiosa, convirtiendo su hogar en un convento donde continuaron viviendo juntas.
En el ámbito místico, sus ideas fueron objeto de controversia, lo que la llevó a enfrentar un proceso ante la Inquisición, del que salió absuelta con elogios. Su obra más polémica, La Mística Ciudad de Dios, narra la vida de la Virgen y resume algunas de sus tesis teológicas más importantes, incluyendo el dogma de la Inmaculada Concepción y la infalibilidad pontificia. Aunque su marianismo puede considerarse excesivo, su afirmación sobre la Inmaculada Concepción es hoy un dogma de fe en el catolicismo.
La Venerable Sor María de Jesús, conocida comúnmente como la Madre Ágreda, ha dado renombre a su localidad natal. Nunca salió de los límites de la villa, donde vivió y murió, pero su fama se extendió debido a sus frecuentes éxtasis, arrobos y fenómenos de levitación, que atraían a muchas personas. Las monjas que regían la comunidad, procedentes de Burgos, no solo no impidieron estas manifestaciones, sino que las fomentaron.
Los relatos de la tribu Jumano, en Texas, cuentan que en la década de 1620, una joven dama vestida de blanco y con una capa azul se apareció en varias ocasiones para evangelizarlos. Esta figura, que según los indígenas se comunicaba en su lengua materna, compartía la fe y los animaba a acudir a las misiones donde se encontraban sacerdotes franciscanos para recibir el bautismo. Según registros de los misioneros, se estima que Sor María logró que cerca de 2,000 jumanos se bautizaran. En 1630, el P. Alonso Benavides, uno de los misioneros, visitó a su superior en España y le relató la historia, siendo enviado posteriormente al convento de Ágreda para conocer a Sor María. Allí, pudo comparar las experiencias de los indígenas con los relatos de la religiosa. En sus escritos, Sor María mencionó que realizó unas 500 visitas a los indígenas, y las bilocaciones cesaron tras la recepción de los sacramentos por parte de los jumanos.
En 1765, el Papa Clemente X la declaró Venerable, y en 2018 se reabrió su causa de beatificación. El Vice postulador, P. Stefano M. Cecchin, viajó a Texas durante una semana para estudiar la devoción de los fieles hacia esta religiosa.
Comparación con las Creencias Mormonas
Las experiencias de Sor María Jesús de Ágreda pueden compararse con la afirmación de la Iglesia Mormona sobre la visita de Jesucristo a los nativos americanos para evangelizarlos. Ambas historias, aunque en contextos diferentes, evocan el misterio de la intervención divina en la historia humana. Los testimonios sobre estas visiones y apariciones, aunque pueden parecer inusuales, se basan en creencias profundamente arraigadas en las respectivas tradiciones. Sin duda, cada relato contiene elementos de verdad, aunque sea a través de la lente de la naturaleza y de la experiencia humana. Estos misterios son parte integral de la fe, sirviendo como recordatorios de la conexión entre lo divino y lo humano en el contexto de la salvación.